¿No sabes cómo decirle 'Cásate conmigo'?

No sabes cómo decirle esas palabras que tantos meses llevan en tu cabeza. Quieres que el momento sea especial, que ambos lo recordéis para siempre, y por eso, todo se te hace poco, aburrido, insustancial. Pues CUIDADO. Cuidado con caer en errores de principiante.

pedida de mano en la torre eiffel


Un viaje a París puede resultar el plan más romántico. Pero estás calado o calada desde que pongáis un pie en el aeropuerto… “¿Nos vamos a París?”, preguntará. “¡¡Nos vamos a París…!! Mmmm… ahí debe de llevar el anillo, por eso tanto secretismo estos últimos días…”, pensará en sus adentros. Descartado.

Cenar en el mejor restaurante de la ciudad y compincharse con el camarero. Estás calado otra vez. Después de años de viernes de cine y sábados de ‘burguer’, ir a cenar a ese sitio también te deja al descubierto. Descartado.cena romántica

Puedes ponerle su nombre a una estrella; puedes decírselo mientras voláis en globo; incluso puedes clavar tu rodilla en el suelo y sacarte un pedrusco del bolsillo, en plena calle, mientras os cae un precioso aguacero. Y puedes seguir nuestro consejo: decírselo en El Rincón de Monasterio.

¿Quién va a sospechar de un relajado fin de semana en plena naturaleza? Solos, disfrutando de la intimidad y el descanso en una de nuestras casas rurales. Bañándoos a medianoche en el jacuzzi que tenéis en vuestra propia habitación. Probando nuestras viandas, degustando nuestros vinos, brindando con una copa de cava a la luz de las velas… No sospechará.

 

pedida monasterio

Peticion de mano en el rincon de MonasterioLo prepararemos todo para darle una divertida sorpresa. Lo disfrazaremos de gymkana para que todo parezca un juego típico de vuestra estancia en nuestros alojamientos, cuyo premio es una sorpresa, una inesperada sorpresa.

¿Qué te parece? ¿Te gusta la idea? Llámanos, cuéntanos tus gustos y nosotros empezaremos a maquinar para hacer que todo sea perfecto. Una vez que te diga “sí”, tendréis todo el tiempo que queráis para celebrar vuestro amor y vuestra pasión, pensar en cómo se lo diréis a vuestras familias, a vuestros amigos… Pensar cómo será, dónde y cuándo. Cómo os vestiréis, dónde viajaréis…

 

Díselo en El Rincón de Monasterio.

Abierta la temporada en el Hayedo de Tejera negra

A pesar de que todavía no hemos dicho adiós al verano, y si bien la estación estrella para visitarlo es el otoño, el Centro de Recepción de Visitantes del Hayedo de la Tejera Negra ya ha abierto sus puertas esta temporada y estará disponible para el visitante hasta el 8 de diciembre.

Situado en Cantalojas (Guadalajara), en pleno Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, este emblema del patrimonio natural de la provincia comienza así su temporada más intensa de visitas. Desde las casas rurales El Rincón de Monasterio os ofreceremos información acerca de este pulmón verde para que disfrutéis de su flora y fauna.

Desde 1978 es declarado Parque Natural y forma parte de la Red Natura 2000, además de estar catalogado como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona Especial de Protección de Aves.

El Hayedo de Tejera Negra es el más meridionales de Europa y su principal singularidad radica en la masa forestal de hayas, con una extensión cercana a las 400 hectáreas que junto a los musgos, robles, tejos y abedules, entre su variada vegetación y fauna, dibujan un entorno de cuento.

 

Esta estampa es posible gracias a las bajas temperaturas que no lo hacen aconsejable visitar en invierno, si bien el otoño es la época más recomendable, ya que se puede disfrutar de la belleza de los colores ocres y rojos de las hayas, así como las numerosas setas que afloran en su suelo.

Las formas de acceso son iguales que en años anteriores. Aquellos que deseen hacerlo con su vehículo particular tendrán que reservar con cita previa aparcamiento ya que tiene una capacidad limitada. Dicho parking tiene un coste de dos euros para motos, cuatro para coches, siete para autocaravanas y 10 para microbuses.

 

 

Si os apetece un fin de semana íntimo, romántico y, como veis, rodeados de naturaleza… ¡os estamos esperando en Monasterio!