Por un amor de 365 días al año

Vamos a dibujar unas líneas reivindicativas. Reivindicación porque el amor no entiende de fechas. Entiende de estados de ánimo; unas veces en la cúspide, otras en el abismo. Pero no suele fijarse demasiado en el calendario.

En estas fechas celebraremos, con fervor, un año más, San Valentín, con las traviesas flechas cruzadas de Cupido. Ni vamos a renunciar a la onomástica ni vamos a dejar de animaros para que disfrutéis al máximo el día. Sin embargo, como complejo de casas rurales con un toque de romanticismo que somos, y como así lo venimos reivindicando todo el año, vamos a invitaros a mantener la pulsión –amorosa, erótica, sexual; la combinación os la dejamos a vosotr@s- durante los 365 días del año. Uno más si es bisiesto.

No vamos a negarlo: la parte de San Valentín que ha quedado coronada por el marketing desde hace muchos años nos beneficia a muchos. Es una fecha más del calendario donde proliferan los detalles en forma de regalo y, sí, donde una buena idea –mucho más para compartir en pareja- es granjearse una escapada rural allá donde se garantice la intimidad, la naturaleza y el relax.

Por todo ello,  para mantener la llama encendida todo el año y no sólo el 14 de febrero, aquí os aportamos algunas ideas para que no se apague. Ideas mixtas; para él y para ella:

- Cocina para tu pareja, con estilo y originalidad, de forma sorpresiva de vez en cuando. Empezar por el desayuno ayuda. Son detalles que se agradecen.

- Crea. Innova. No hagáis siempre lo mismo. Hay muchas cosas que descubrir en este mundo y de variopinto calado.

- Disfrutad juntos de la naturaleza.

- Un detalle cada ‘x’ tiempo mantiene la ilusión. Y eso no implica la necesidad de comprar un regalo. Los detalles pueden ser infinitos y te hacen ser original. Sólo hace falta una buena idea.

- Programa escapadas con tu pareja cada cierto tiempo. Ya sean de fin de semana o de únicamente un día. 

- Espérale a la salida del trabajo para una jornada de cine, teatro o similar o, directamente, con la maleta hecha para un pequeño viaje.

- Comparte con tu pareja esa música que tanto os gusta a ambos; mientras se limpia la casa, en el baño, en el coche…

- Que la líbido en la cama no se agote. Usad la imaginación.

- Cuéntale tus secretos.

- No olvides nunca dar el ‘buenos días’ y el ‘buenas noches’.

La lista podría ser interminable y seguro que podéis completarla con aportaciones propias y personales. Pero por eso un año entero tiene tantos días. Mantener el romanticismo depende de ti. Y desde El Rincón de Monasterio queremos que lo mantengas.

 

Un fuerte beso

 

Envuelve su regalo de un halo rural

Escucha. Observa. Siente. Agudiza bien los sentidos. Suenan campanillas. Huele a polvorón; huele a la almendra del mazapán; e incluso al reguero animal que van dejando, desde sus lejanos orígenes, los camellos de Melchor, Gaspar y Baltasar. Se vislumbra la ilusión; mucho más allá de lo material. Visionas ya los reencuentros, la vuelta a tu tierra, a tu gente de la infancia. Ves, en los más peques, su ilusión.

Y como repartirla es mucho más fácil de lo que podemos imaginar –sólo hay que proponérselo- desde El Rincón del Monasterio os queremos proponer una sencilla manera: a través de la magia del turismo rural. ¿Por qué regalar turismo rural? Éstas son sólo algunas de las miles de ideas que se nos pasan por la cabeza…

- Porque será una experiencia que siempre recuerdes.

- Porque a tu pareja le encanta el turismo rural. Le encanta echarse la mantita a tu lado junto a la chimenea y le encanta disfrutar –siempre contigo- del calor del jacuzzi. Y sólo por eso ya merece la pena.

- Porque rezumarás naturaleza por los cuatro costados. Y esa magnífica sensación de respirar aire cuasi virgen…

- Porque nadie, salvo Papá Noël si coincide en fecha, os molestará ni perturbará vuestra intimidad.

- Porque… ¿y si nieva?

- Porque no conoces las múltiples sorpresas que te ofrece la provincia de Guadalajara.

- Porque te gusta echar la leña por ti mismo a la chimenea.

- Porque os apetece una escapada.

- Porque Monasterio y su entorno molan.

- Porque es SANO.

- Porque no tendrás problemas para encontrar estacionamiento. Y si usas la bicicleta o la patita, mejor.

 

Disfruta. Haz disfrutar. Disfruta del turismo rural.

“Si no escalas la montaña, no podrás ver el paisaje” (Pablo Neruda).

PD: Y si quieres personalizar tu regalo, para él, para ella o para ellos, siempre puedes utilizar nuestra TARJETA REGALO. Tú te encargas de envolverla… J ¡Consúltanos sin compromiso!

 

Tiempo de setas en Monasterio

Calzar las botas adecuadas, colocarse la chaqueta. “No te abrigues mucho, hace buen día de otoño, fresco, pero agradable”. Emprende el camino de buena mañana, tras una noche de sueño reparador, relajado, silencioso. Pasea tranquilo pero en alerta, en busca de la señal que pueda hacerte pensar que has llegado al lugar correcto, al sitio que buscabas. Siente el campo, escucha los pájaros, el sonido de la naturaleza; huele a otoño, a humedad. 

Cruza el riachuelo, camina bajo pinares, rodea ese pequeño cerro, sube la cuesta y llega a una zona frondosa, sombría. Párate un momento, mira a tu alrededor, realiza un análisis visual de todo el paraje. “Hemos llegado. Preparemos las cestas”.

Estás en Monasterio, estás en el Parque Natural de la Sierra Norte y a un paso del Hayedo de Tejera Negra. Estás en el lugar que buscabas si querías pasar un fin de semana de desconexión, de relax y si, además, pretendías hacer una escapada micológica. Te encuentras en el sitio adecuado si querías coger setas. Setas de cardo, níscalos, setas de chopo, colmenillas y también boletus. Todas ellas asoman cada año, por estas fechas, en los alrededores de nuestras casas rurales.

Disfruta encontrando un ejemplar conocido, y seguro. Cógelo, tócalo con cuidado, observa su forma, su color, su textura, su olor. Guárdalo en la cesta. Goza de una jornada de búsqueda y encuentro, de un día de recolección. Recolección comedida, no es necesario llenar cuatro cestas, bastará con lo necesario para disfrutar de una cena estupenda, de temporada. Y recolección segura: no cojas ni toques aquellas especies de setas u hongos que no reconozcas. 

  

Regresa a la casa rural que has escogido para tu estancia (tenemos ocho, pronto serán nueve, totalmente independientes y equipadas por completo) con el cuerpo cansado pero satisfecho tras la recogida. Sumérgete en el jacuzzi, regálate un masaje corporal y siéntate a la mesa junto a tu pareja para invitaros mutuamente, por fin, a esa cena romántica que hacía tanto que teníais pendientes... 

 

...Buenas noches, que disfrutéis de vuestra escapada de turismo rural en El Rincón de Monasterio.

'Flechazo rural', una crítica de Fernando Gallardo

En su escrito, Fernando Gallardo se refiere a El Rincón de Monasterio como 'Flechazo Rural, un oasis de piedra a una hora de Madrid'. Y no pudo dar más en la diana el crítico de hoteles de El País desde el año 1987, puesto que nuestros esfuerzos se centran, especialmente, en convertir las ocho casas rurales (pronto nueve), todas independientes y con servicio de spa, en un paraíso de relax para parejas.

En esa crítica, Gallardo, el gurú de materia, nos concede ¡un 7 de puntuación final!, destacando, entre otros aspectos, la generosidad de la atención. Muchas gracias, Fernando.

Como bien expresa, encontramos en Monasterio razones suficientes para quedarnos y asentarnos, aquello que, suponemos, también es objeto de búsqueda de muchos de nuestros clientes: un lugar lejos del mundanal ruido; un ideal campestre rodeado de naturaleza, la del parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara.

Así que aquí os dejamos el enlace a ese 'Flechazo rural', publicado en el diario El País. Que lo disfrutéis.

Enlace a la crítica de Fernando Gallardo de El Rincón de Monasterio