En estos días en los que tanto se habla del hallazgo de un sistema solar con siete planetas como la Tierra, desde El Rincón de Monasterio queremos recordaros que uno de los mayores placeres es contemplar el firmamento en una noche despejada. Posiblemente muchos de los que viven en la ciudad y estén leyendo estas líneas no recuerden la última vez que vieron la Osa Mayor o una sencilla estrella fugaz. Y es que la contaminación lumínica de las ciudades impide disfrutar de uno de los espectáculos más bellos y únicos que el cielo nos depara.

Las siete cabrillas en la parte superior de la constelación de Tauro, el triángulo de invierno que forman Betelgeuse en la constelación de Orión, Proción en el Can Menor y Sirio en el Can Mayor, entre otras, se pueden observar en estos días si miramos al firmamento y Monasterio es un lugar perfecto para hacerlo. En Monasterio, no sólo podemos disfrutar de la naturaleza por el día, su olor, la brisa del aire entre los árboles… también por la noche podemos sentir el universo. Y es que no es para menos ya que España está considerada el mejor destino de Europa para disfrutar de la astronomía y de una tendencia en auge, el astroturismo.

No hace falta ser un experto ni contar con un sofisticado equipo de instrumentos ópticos para ello. A simple vista, en un lugar con poca contaminación lumínica como Monasterio, podéis distinguir cantidad de constelaciones, estrellas, planetas, cúmulos, etcétera. En caso de querer observarlos con más precisión, necesitaréis ayuda óptica bien de unos prismáticos o un telescopio. También podéis buscar previamente alguna información al respecto o haceros con un planisferio celeste, herramienta fundamental para localizar las constelaciones en cada época del año.  Pero la simple observación, sin pretensiones, es por sí sola una gran experiencia muy placentera. Para ello os aconsejamos descargaros una de las muchas aplicaciones gratuitas para móvil que te pueden orientar en la observación como es Google Sky Map.

El cielo es un recurso natural y cultural que todavía es un gran desconocido para muchos si bien son cada vez más los atraídos por su belleza y misterio. Te animamos a observarlo en un entorno inmejorable como Monasterio. Sólo tienes que abrir bien los ojos y pedirnos una mantita para no pasar frío.

 

Fotografía: Observatorio de Yebes