Si este verano quieres apostar por un turismo diferente, lejos de la playa, te proponemos disfrutar de una experiencia que aúna arte, cultura, historia y relax. El entorno es único, los pueblos de la provincia de Guadalajara, y la propuesta te llevará por un recorrido sorprendente por el expresionismo románico de finales del XII y principios del XIII.

Y es que numerosos rincones de Guadalajara, fundamentalmente en varios pueblos ubicados en la Sierra de Pela, al norte de la provincia, cuentan con iglesias y ermitas que conforman un conjunto arquitectónico de románico rural de extraordinario valor patrimonial y monumental. 

Se trata de uno de los más bellos ejemplos arquitectónicos del arte medieval castellano construidos en pequeñas poblaciones. Se caracteriza por su sencillez en la decoración, con cierta influencia mudéjar, robustez en las estructuras y modesta construcción en su gran mayoría realizada con piedra caliza de las canteras de la zona. 

Las principales construcciones del románico en la provincia se encuentran en pequeños municipios, muchos de ellos pedanías dependientes de otros de mayor tamaño como Sigüenza y Atienza. 

Hoy proponemos una primera ruta por la zona de Atienza:

En Albendiego se encuentra uno de los referentes del románico en la provincia: la iglesia o ermita de Santa Coloma. En ella destaca un ábside dividido en tres partes, cada una de las cuales luce un alto ventanal, decorados con celosías mudéjares.

En el pequeño municipio de Campisábalos se ubica la iglesia de San Bartolomé, que conserva íntegramente sus elementos originarios del siglo XII, a excepción de la torre. Destaca su capilla adosada de San Galindo, con un friso o mensario en la que se recoge un calendario agrícola donde figuran diversas faenas agrícolas.

Otro ejemplar del románico se encuentra en Villacadima. Se trata de la Iglesia de San Pedro Apóstol, de finales del siglo XII,  en la que resaltan sus cuatro arquivoltas en la portada, mientras que las naves laterales, los ábsides y la torre son de los siglos XVI y XVII debido a las diversas restauraciones realizadas en la misma. 

Atienza es un municipio imprescindible en esta ruta, en él se encuentran seis iglesias del románico rural:  la iglesia de Santa María del Rey, la iglesia del Salvador, la iglesia de la Trinidad, la iglesia de San Gil, la iglesia de San Bartolomé y la iglesia del Val.

La Iglesia de Santa María del Rey, de comienzos del siglo XII, es la más antiguas de las conservadas en el municipio y se ubica a los pies del castillo. En la puerta de entrada podemos contemplar numerosas figuras en unas bellas arquivoltas. 

Las iglesias de La Trinidad y el Salvador son románicas pero fueron   totalmente reconstruidas en el siglo XVI aunque conservan partes originales como el ábside en el caso de La Trinidad. 

Cabe destacar la iglesia de San Gil, en cuyo interior se encuentra el Museo de Arte Sacro mientras que la iglesia de San Bartolomé, también románica del siglo XII, alberga el Museo de Arte Religioso y Paleontológico con una amplio y variado repertorio..  

Por último, la iglesia del Val está conformada por tres naves y un artesonado mudéjar conserva su estructura original ya que apenas ha sido restaurada. 

Y tras la ruta, en Monasterio podrás refrescarte en la piscina o descansar escuchando la naturaleza y fauna durante el atardecer. ¡Te esperamos!